Guías

¿Qué faja necesito según mi cirugía?

Elegir una faja post-quirúrgica no es cuestión de talla de ropa ni de escoger «la más apretada». La prenda correcta depende del tipo de cirugía que te hiciste, de la zona que se intervino y de la etapa de recuperación en la que estás. Ponerte la faja equivocada puede ser incómodo, marcarte de más o incluso afectar tu resultado. En esta guía te explicamos, cirugía por cirugía, qué prenda se suele usar y en qué fijarte, para que llegues a tu tienda de Casa Colombia sabiendo qué buscar, o nos escribas por WhatsApp y te asesoremos con tu caso.

Por qué la faja depende de tu cirugía

Después de un procedimiento estético, tu cuerpo pasa por inflamación, retención de líquidos y cambios de volumen que se dan durante semanas. La faja cumple varias funciones a la vez: ayuda a controlar la inflamación, sostiene los tejidos mientras cicatrizan, brinda comodidad al moverte y contribuye a moldear el resultado final. Pero cada cirugía trabaja una zona distinta, así que la prenda que le sirve a una lipoescultura de abdomen no es la misma que necesita una cirugía de senos o de glúteos.

Por eso, más que «la faja más famosa de Instagram», lo que importa es que la prenda cubra y comprima las zonas correctas, que respete las que no deben presionarse (como los glúteos recién operados) y que esté hecha con materiales pensados para post-cirugía: telas transpirables, hipoalergénicas y con la compresión adecuada. A continuación vamos por las cirugías más comunes.

Faja para lipoescultura y lipo 360

La lipoescultura (y su versión más completa, la lipo 360, que trabaja abdomen, cintura, espalda y flancos en toda la vuelta) es una de las cirugías donde la faja hace más diferencia. Aquí se suele indicar una faja tipo body o completa que abarque desde el busto hasta medio muslo, con buena compresión en abdomen y espalda baja.

En qué fijarte:

  • Cobertura de toda la zona tratada. Si tu lipo fue 360, la faja debe comprimir también la espalda y los costados, no solo el frente.
  • Broches frontales de varias filas para ir ajustando a medida que bajas de volumen.
  • Tela interior suave sobre la piel, porque la zona está sensible.
  • Espacio para colocar tablas abdominales o espumas si tu cirujano las indica, que ayudan a que la compresión sea pareja y a evitar fibrosis.

Muchas de nuestras clientas de lipoescultura combinan la faja con una tabla abdominal y espumas moldeadoras; en tienda te mostramos cómo se colocan.

Faja para abdominoplastia (tummy tuck)

En la abdominoplastia se retira piel y se tensa la pared abdominal, así que la cicatriz es más extensa y baja. La faja ideal es también completa o tipo body, pero con especial atención a que no roce ni presione directamente sobre la cicatriz de forma agresiva y a que sostenga bien el abdomen para que te sientas segura al caminar y levantarte.

Aquí conviene una prenda con tiro alto que cubra por encima del ombligo, cierre cómodo y una banda que sujete sin enrollarse. Como tras una abdominoplastia cuesta agacharse los primeros días, muchas mujeres prefieren fajas fáciles de poner y quitar (con broches al frente y no solo con cierre lateral).

Cirugía de senos: el brassier post-quirúrgico

Para aumento, reducción o levantamiento de senos (mastopexia) no se usa una faja de abdomen, sino un brassier post-quirúrgico. Es una prenda específica: sin varillas, de tela suave e hipoalergénica, con cierre frontal para no tener que levantar los brazos, y a veces con una banda superior que ayuda a mantener los implantes en posición según indique tu cirujano.

Lo importante en un brassier post-operatorio:

  • Sin aros ni varillas, que pueden lastimar la zona operada.
  • Sostén firme pero cómodo, sin cortar la circulación.
  • Tela que no dé calor ni irrite la piel.
  • Cierre delantero para ponértelo y quitártelo sin esfuerzo.

Si te operaste senos y abdomen a la vez, necesitarás ambas prendas: el brassier arriba y la faja abajo. En tienda te ayudamos a coordinar las dos.

BBL y aumento de glúteos: cuidado especial

El aumento de glúteos con grasa (conocido como BBL) es un caso aparte y muy importante: la faja NO debe comprimir los glúteos, porque la grasa injertada necesita irrigarse para sobrevivir. Por eso existen fajas con apertura o ventana en la zona de los glúteos, que comprimen abdomen, cintura y muslos pero dejan libres las nalgas.

Si te hiciste un BBL, evita cualquier prenda que aplaste esa zona y confirma siempre con tu cirujano cuánta compresión permite. En Casa Colombia manejamos modelos pensados para este tipo de cirugía; pregúntanos y te mostramos las opciones correctas.

Lipo de brazos, espalda y papada

No todas las cirugías son de abdomen. Para lipo de brazos existen mangas de compresión; para espalda alta y costados, chalecos; y para papada o cuello, bandas faciales o mentoneras. Son prendas más pequeñas y específicas, pero cumplen la misma lógica: comprimir de forma pareja la zona tratada para bajar inflamación y ayudar a moldear.

Si tu cirugía combinó varias zonas, es normal terminar usando más de una prenda a la vez. Lo importante es que cada una cubra bien su área.

Niveles de compresión: suave, media y alta

No toda faja comprime igual, y más compresión no siempre es mejor. En términos generales:

  • Compresión suave: más cómoda, se usa cuando la zona aún está muy sensible o para uso diario moldeador.
  • Compresión media: el punto intermedio, frecuente en etapas de transición.
  • Compresión alta: mayor sujeción y moldeo; se reserva para cuando el cuerpo ya lo tolera.

El nivel correcto para ti depende de tu cirugía y de tu etapa de recuperación, y es algo que tu médico y tu asesora te ayudan a definir. Forzar una compresión muy alta demasiado pronto puede ser contraproducente.

Materiales: powernet, látex y algodón

El material define qué tan cómoda, duradera y transpirable es tu faja:

  • Powernet: tejido firme y resistente, muy usado en fajas moldeadoras y post-quirúrgicas por su buena compresión y durabilidad.
  • Látex: aporta más ceñido y efecto reductor; algunas personas prefieren evitarlo si tienen piel sensible.
  • Algodón e interiores hipoalergénicos: importantes en la capa que toca la piel, sobre todo recién operada.

En las fichas de nuestros productos indicamos el material y las características de cada faja para que compares con calma.

Cómo elegir tu talla correctamente

Una faja excelente en la talla equivocada no sirve. La talla post-quirúrgica no es la de tu ropa habitual: se toma con medidas de cintura, cadera y busto, y muchas veces se ajusta según cuánto has desinflamado. Por eso recomendamos que te midan, ya sea en una de nuestras tiendas o guiándote nosotros por WhatsApp. Consulta también nuestra guía de tallas para ver cómo tomar tus medidas en casa.

Un consejo: si estás entre dos tallas y vienes saliendo de cirugía, casi siempre conviene la que te permita ir ajustando con los broches a medida que bajas de volumen, en lugar de la más pequeña de entrada.

Marcas: por qué importan

En fajas, la marca sí marca diferencia en durabilidad, compresión pareja y confort. Casa Colombia es distribuidor exclusivo de MeliBelt en República Dominicana y trabaja además con Ann Chery, Fajas Canela, Hot Belt Power, Lipo Fajas y otras casas colombianas reconocidas. Comprar una faja original te asegura que la compresión y las costuras aguanten los meses de uso post-operatorio, algo que las imitaciones no garantizan.

Cuándo ajustar o cambiar tu faja

A medida que bajas de volumen, tu faja empieza a quedarte floja y pierde efecto. En ese momento tienes dos opciones: pasar a una talla o postura más ceñida, o llevar tu prenda a nuestro taller de alteraciones, donde la ceñimos a tu nueva medida. Esto es muy común entre la primera y la segunda etapa de recuperación y te ahorra comprar prendas de más. Para entender mejor las etapas, lee nuestra guía sobre 1ra, 2da y 3ra postura.

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar una faja moldeadora normal después de una cirugía?

No es lo recomendable al inicio. Las fajas moldeadoras de uso diario no están diseñadas para post-operatorio: pueden no cubrir bien la zona, tener costuras que molestan sobre la cicatriz o una compresión inadecuada. Para post-cirugía usa una prenda post-quirúrgica y deja la moldeadora para más adelante, cuando ya estés recuperada.

¿Cuántas horas al día debo usar la faja?

Depende de tu cirugía y de la indicación de tu cirujano; en muchos casos se usa casi todo el día durante las primeras semanas. Sigue siempre lo que te indique tu médico: esta guía es orientativa.

¿Cuántas fajas necesito?

Lo ideal es tener al menos dos de la misma etapa para poder rotarlas: mientras lavas una, usas la otra. Además, a lo largo de la recuperación probablemente pases por más de una talla o postura.

¿La faja me va a marcar la piel?

Una faja bien elegida y de tu talla no debe dejar marcas fuertes ni cortar. Si te marca de más, aprieta demasiado o la talla no es la correcta; escríbenos y lo revisamos.

¿Ustedes me ayudan a elegir aunque compre en línea?

Sí. Nos cuentas tu cirugía y tus medidas por WhatsApp y te decimos exactamente qué prenda y talla te conviene antes de cerrar el pedido. No cobramos en línea: coordinamos pago y entrega contigo.

¿Puedo pasar por la tienda a probarme y que me midan?

Claro. En cualquiera de nuestras 15 tiendas (14 en RD y una en Miami) te tomamos las medidas y te asesoramos en persona.

Esta guía es orientativa y no sustituye la indicación de tu médico. El tipo de faja, el nivel de compresión y el tiempo de uso deben seguir siempre las recomendaciones de tu cirujano. Déjanos asesorarte para elegir la prenda correcta para tu caso.

¿Cuál es la faja para ti?

Dinos tu cirugía y en 3 toques te decimos la prenda, la compresión y los accesorios que necesitas.

Encuentra tu faja